29 de marzo de 2012: HUELGA GENERAL

El día 28 de marzo de 2012 recibí en mi casa un panfleto del “PCE”. Esto ponía en aquel papel:

“UNIDAD Y LUCHA POR NUESTRO FUTURO.

El 29 de marzo podemos parar la Reforma laboral y los recortes sociales. Por la Huelga General.

El pasado 10 de febrero el Gobierno del PP, igual que el del PSOE en 2010, impuso por Decreto una Reforma laboral cuyo objetivo central es abaratar el despido, bajar los salarios y acabar con la negociación colectiva…

Los trabajadores y trabajadoras que logren un nuevo empleo firmarán un contrato con una indemnización máxima por despido de 33 días por año trabajado en vez de los 45 días actuales. Los trabajadores que ya tuvieran un trabajo no se escapan de la reforma, ya que a partir de ahora los años que siga trabajando le acumulará una indemnización de 33 días, y no de 45, que le puede llevar a perder -dependiendo de los casos- hasta un 50% de la indemnización.

La Reforma laboral también permitirá una rebaja general de nuestros salarios. Con esta reforma el empresario podrá bajar el sueldo a los trabajadores sin necesidad de acuerdo simplemente por “razones económicas técnicas, organizativas o de producción”. De esta forma se abre la puerta a que se rebaje el sueldo de los trabajadores casi a capricho de la empresa, así como los horarios, la jornada, los turnos y el sistema de trabajo, al permitir el descuelgue del convenio colectivo superior.

Mientras el Gobierno reconoce que en 2012 el paro afectará a 5,7 millones de trabajadores, aprueba una Reforma laboral que generaliza el despido de 20 días y 12 mensualidades por causas económicas. Para ello buscará una caída de las ventas durante tres trimestres para que una empresa utilice el despido procedente, tanto individual como a través de un ERE que ya no necesitará de autorización previa (ERE exprés). Despidos colectivos que abren la posibilidad de despidos masivos en la Administración pública al permitir el ERE exprés a los entes, organismos y entidades del sector público que aduzcan nueve meses de “insuficiencia presupuestaria” y que pone en riesgo los puestos de trabajo de 700.000 empleados públicos y de 150.000 que trabajan en empresas públicas en todo el país.

En cuanto a los jóvenes, la Reforma laboral condena a la juventud a una precariedad laboral de por vida, al permitir a las pequeñas empresas contratar a jóvenes menores de 30 años por un período de prueba de un año que pueden despedir sin que tengan derecho a indemnización, así como la ampliación hasta los 30 años del contrato de formación y aprendizaje.

En un momento en el que se necesita apostar por la creación de empleo, el Gobierno del PP lo que hace es crear una autopista para que se destruya más empleo en nuestro país, se pierdan derechos y se bajen salarios.

Con más paro y menos salario jamás saldremos de la crisis. Reforma laboral y recortes sociales hacen que el futuro de España sea el presente de Grecia. Con la unidad y la movilización podemos parar la Reforma laboral, por lo que e PCE llama a apoyar la Huelga General convocada por CCOO y UGT para el próximo 29 de marzo en contra de la reforma laboral y por una Alternativa democrática, social y anticapitalista a la crisis.”

 

Yo no sé qué decir al respecto de todo esto… solamente diré que uno no puede perder lo que no tiene. En todo caso podemos dejar de ganar.

¿Por qué no te callas Juan Carlos?

“Querido Juan Carlos,

Me llamo Alberto Sicilia, y soy investigador de física teórica en la Universidad Complutense de Madrid. Hasta el año pasado, enseñaba en la Universidad de Cambridge. Decidí regresar a España porque quería contribuir al avance científico de nuestro país.

A las pocas semanas de llegar, me llevé la primera alegría: Francisco Camps obtenía un doctorado cum laude apenas 6 meses después de dimitir como presidente de la Generalitat. Escribí dos cartas para felicitarle, pero no me respondió. Paco debe estar muy ocupado. Quizás le contrató Amancio Ortega para que diseñe la colección de trajes primavera-verano.

Abrí la segunda botella de champán al conocer los Presupuestos Generales recién presentados. La inversión en ciencia se recorta en 600 millones de euros. Imagínate que se nos ocurre apostar por la investigación y acabamos ganando un Nobel: quebraríamos el orden geopolítico mundial. Hasta ahora, los Nobel científicos son para británicos, alemanes, franceses o americanos. Nosotros nos llevamos los Tours, los Rolland Garros y las Champions League. Si empezásemos a ganar también en ciencia, ¿qué consuelo quedaría para David, Angela, Nicolas y Barack?

He sufrido la tercera y definitiva conmoción al saber de tu safari. Dicen los periódicos que costó 37.000 euros, dos años de mi salario. Los que nos dedicamos a la ciencia no lo hacemos por dinero. Al terminar nuestras tesis doctorales en física teórica, algunos compañeros se fueron trabajar para Goldman Sachs, JP Morgan o Google. Quienes continuamos investigando lo hicimos por pasión. La ciencia es una de las aventuras más hermosas en las que se ha embarcado la especie humana. Al regresar a España, entendí que atravesábamos una situación económica complicada. Por eso acepté trabajar con muchos menos recursos de los que ofrecía Cambridge y un sueldo inferior al que ganaba cuando era estudiante de primer año de doctorado en París.

Juancar, tengo que darte las gracias. Tu aventura en Botsuana me ha hecho comprender, definitivamente, cómo es el país al que regresé.

Regresé a un país donde el Jefe del Estado se va a cazar elefantes mientras cinco millones de personas no tienen empleo. Regresé a un país donde el Jefe del Estado se opera de prótesis de cadera en una clínica privada, mientras miles de compatriotas esperan meses para la misma intervención. Regresé a un país donde el Jefe del Estado se va de vacaciones en jet privado mientras se fulminan las ayudas a las personas dependientes.

Que yo me marche a otro lugar para seguir mis investigaciones no será una gran pérdida para España. No soy el Einstein de mi generación. Pero me desespera pensar en algunos físicos de mi edad que son ya referentes mundiales en las mejores universidades. Muchos de ellos soñaban con regresar un día a España. Teníamos la oportunidad de cambiar, al fin, la escuálida tradición científica de nuestro país. Nunca volverán.

Hemos convertido España en un gran coto de caza. Pero aquí no se persiguen elefantes ni codornices, sino investigadores. Dentro de poco podremos solicitar subvenciones a WWF por ser especie en extinción.

Permíteme terminar con otra cuestión que me turba. En África hay cientos de jóvenes españoles trabajando como cooperantes en ONGs. Chicos y chicas que viven lejos de sus familias porque quieren aliviar el sufrimiento humano y construir un mundo más decente. Si tenías tantas ganas de viajar a África, ¿porqué no fuiste a abrazar a esos muchachos y a recordarles lo orgullosos que estamos de ellos?

Juancar, en tu último discurso de Navidad afirmaste que “todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”. Y digo yo, si unos meses después tenías planeado ir a cazar elefantes, ¿por qué no te callas?

Dr. Alberto Sicilia.”