Me gustas cuando callas

Me
gustas cuando callas porque estás como ausente,


y me oyes
desde lejos, y mi voz no te toca.


Parece que
los ojos se te hubieran volado


y parece
que un beso te cerrara la boca.



Como todas
las cosas están llenas de mi alma


emerges de
las cosas, llena del alma mía.


Mariposa
de sueño, te pareces a mi alma,


y te pareces
a la palabra melancolía.


.

Me gustas
cuando callas y estás como distante.


Y estás
como quejándote, mariposa en arrullo.


Y me oyes
desde lejos, y mi voz no te alcanza:


Déjame
que me calle con el silencio tuyo.



Déjame
que te hable también con tu silencio


claro como
una lámpara, simple como un anillo.


Eres como
la noche, callada y constelada.


Tu silencio
es de estrella, tan lejano y sencillo.



Me gustas
cuando callas porque estás como ausente.


Distante
y dolorosa como si hubieras muerto.


Una palabra
entonces, una sonrisa bastan.


Y estoy alegre,
alegre de que no sea cierto.

Aquí te amo

Aquí te amo.

Y en los oscuros pinos se desenreda el viento.

Y brilla la luna sobre aguas errantes.

Y andan persiguiéndose días iguales.

Se enreda la niebla en danzantes figuras

que parecen amantes

y una gaviota de plata nace del ocaso.

A veces una vela. Y altas estrellas.

O la cruz negra de un campanario.

Y yo estoy sola.

A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.

Suena y resuena el eco de tu voz en el mar lejano.

Mi cama es un puerto al que no llegan barcos.

Y aquí te amo.

Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.

Te estoy amando entre las frías sábanas

que aún recuerdan tu nombre.

A veces van mis besos en esos barcos graves,

que surcan el mar pero nunca llegan.

Ya me veo olvidada como las viejas anclas,

como los tristes muelles cuando atraca la tarde.

Se fatiga mi vida, inútilmente hambrienta.

Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.

Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.

Pero la noche llega y comienza a cantarme.

La luna hace girar su hechizo de sueño.

Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.

Y como yo te amo, el viento y los pinos,

cantan tu nombre con sus hojas de alambre.